martes, 31 de mayo de 2011

Visita Josimar Melo-Día 2 (en la mañana)

Ese sábado en la mañana, quisimos que Josimar conociera verduras y frutas colombianas. Fuimos a Codabas, la central de abastos del norte de Bogotá. Estuvimos visitando diversos puestos mientras buscaba frutas 100% colombianas para que Josimar degustara. La primera fue el lulo. Lo abrimos en dos e inmediatamente Josimar se lo llevó a la boca y pudo memorizar su sabor cítrico y refrescante. “Además de ser una fruta, es un calificativo para referirse a un hombre churro, buenmozo”, comentaba Nubia, la jefe de prensa del Congreso de Cocinas Andinas.
Luego le tocó el turno a un envuelto de maíz extraído de una olla Imusa humeante. Una señora que se encontraba comprándole un envuelto a Doña Myriam, a quien conocimos ese día, nos invitó a uno. Josi no decía nada, tan solo memorizaba experiencias. Luego, probamos un envuelto de arroz, muy rico, dulce y cremoso. Avanzamos unos pasos y nos encontramos con un tomate de árbol maduro. De nuevo, lo partimos por la mitad y Josi se lo llevó a la boca y lo saboreo con gusto. La dueña del puesto nos comentaba que estaban escasos por la oleada invernal.
Seguimos nuestro recorrido. La guanábana es similar a la chirimoya de ellos pero la feijoa le cautivó por su perfume. Luego vino la badea (deliciosa en jugo), los cubios undergorund, la arracacha (muero por los chips crocantes) y las demás, pues ya las conocía, tampoco es que haya tremenda diferencia entre el surtido de fruver de Brasil y Colombia.
Fue una visita corta pero muy valorada por un periodista especializado en comida. Lo digo yo, que me disfruté la visita a la plaza de Surquillos en Lima. Todas esas aceitunas carnosas, los espárragos frescos de Ica, la lúcuma, las pecanas…Curisamente, una de las formas de comenzar a hacer turismo gastronómico en nuestro país es llevar a nuestros extranjeros a comer frutas frescas, de veras que lo disfrutan.


No hay comentarios:

Publicar un comentario