viernes, 4 de marzo de 2011

Los almuerzos de cumpleaños

Nuestras parejas siempre van a valorar más lo que hacemos con nuestras manos que lo que pagamos con nuestras tarjetas. La sazón que ponemos cada vez que cocinamos con amor, siempre será el secreto del éxito, así sea fritando un huevo. ¿Ahora si entienden por qué el ajiaco de nuestras mamás siempre será más rico que el de un restaurante y por qué las papitas chips en mallita de la abuela nos reconfortaban los raspones en las rodillas cuando nos caíamos de la bicicleta? Durante un minuto recordemos lo que Gastón, el crítico gastronómico de Ratatouille sintió cuando llegó un bocado de este delicioso plato a su boca. A continuación, dos recetas para cocinar a su amor...


Corvina en mantequilla de salvia, torre de berenjenas y papas al romero
Inspirado en el hombre que más amo y en las recetas del libro Cocina para uno de Juliana Salazar Riveros: ¡un manuscrito culinario que no debe faltar en casa!.Cuando se cocina con y por amor, siempre va a quedar más rico, ¿o no? 
Fecha: Febrero 3 de 2011 
Vino: Graffigna Pinot Grigio 2009 (Un vino que no puede faltar en casa. Es refrescante, equilibrado...el mejor pinot grigio que se encuentra en el mercado colombiano. Aplauso a Gerardo Danitz, su creador.




Marine los filetes de corvina con sal y pimienta. Reserve. Corte las berenjenas en rodajas y quíteles el amargor esparciendo sal y ubicándolas sobre una rejilla durante 20 minutos. Escúrralas, páselas por harina de trigo y llévelas a una sartén caliente con aceite de oliva hasta que doren por ambos lados. Corte láminas de mozzarella y unas hojas de albahaca. Aparte, prepare una salsa de tomate casera o utilice una en lata. En una refractaria, ubique una rodaja de berenjena, encima la salsa, el queso y una hoja de albahaca y termine con la otra rodaja de berenjena. Esparza parmesano y lleve al horno hasta que doren. Para la corvina, simplemente pásela por huevo y mida de pan y dórela en una sartén. Aparte, prepare la salsa con mantequilla sin sal y un par de hojas de salvia. Para las papas, cocínelas, dórelas y perfúmelas con tallitos de romero. Si desea, saltee unos hongos crimini partidos en cuartos.

Jaibas gratinadas sobre una cama de arroz perfumado de limonaria y puré rústico de papa criolla, acompañado de mix de lechugas asiáticas, tomates cherry y camembert
El plato que el hombre que más amo me preparó para mi cumpleaños número 30.
Fecha: Febrero 23 de 2011
Vino: Maximiano Reserva 2006 (Es cierto: no es que sea el maridaje perfecto, es un vino muy potente para la carne de cangrejo, pero es mi vino favorito de todos los que he probado en mi vida, así que para mí lo fue).


Para el arroz, simplemente lo preparó como el normal y antes de taparlo, agregó dos tallos de limonaria o lemon grass. Las jaibas las compró en el Arrecife Marino de Codabas. Una vez descongeladas, las roció con aceite de oliva, jugo de naranja y de limón, sal y pimienta; espolvoreó una buena dosis de parmesano y las  llevó al horno durante 20 minutos  a 180°C hasta que estuvieran bien doradas.   
Para el puré de papa criolla, simplemente lo preparó de la manera tradicional, lo prensó rústicamente y lo roció con estragón seco.
Para la ensalada, compró un mix de lechugas asiáticas (que viene listo) y una vinagreta de mostaza Dijon; la aderezó con un toque de vinagre balsámico; le agregó tomates cherry y láminas delgadas de camembert, y listo! Al fondo, mi Maximiano decantándose...ahhhhh.... 

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